• mayo 5, 2015

Cómo comunicar un despido para minimizar las consecuencias negativas (I).

Los despidos también forman parte del ciclo natural de la vida laboral.

Cómo comunicar un despido para minimizar las consecuencias negativas (I).

Comunicar un despido puede que sea una de las conversaciones más difíciles y con mayores consecuencias en el ámbito laboral y personal, de ahí el coste tan elevado que pagamos, unas veces por retrasarlas, otras por no tenerlas y otras muchas por tenerlas sin estar preparados para ello.

La negación de este hecho cotidiano sólo ha logrado aumentar la sensación de incertidumbre  y tensión “Tengo que despedir a un colaborador cercano y no sé cómo” ¿Hay una forma más humana y profesional de realizar un despido de modo que el trauma causado sea mínimo?  ¿Cómo puedo enfrentarme a esta situación tan desagradable, sin involucrarse emocionalmente o sentirse culpable? ¿Cómo evitar que afecte al ánimo del equipo que se queda? ¿Cómo minimizar las consecuencias en clientes  o medios de comunicación?

No sólo se trata de una conversación difícil sino también de una de las facetas más oscuras para cualquier directivo, en especial para los de recursos humanos, a los que con más frecuencia nos toca  o ha tocado sufrirlas.  Enseñar a despedir es un tema tabú que se ignora en la mayoría de Escuelas de Negocios y Universidades y de la que existe muy poca bibliografía especializada.  Afortunadamente, en el Máster en el que participo no se ha querido pasar por alto el tema, por lo que no dejo de decirles a los alumnos que son unos privilegiados por ello. Puede que vean lejana su aplicación y la mayoría sólo piensen en convertirse en “expertos en encontrar e incorporar talento” pero es algo de lo que se beneficiarán tarde o temprano, pues los despidos también forman parte del ciclo natural de la vida laboral.

Una mala noticia es siempre eso: una mala noticia, a pesar de que se comunique adecuadamente pero hay una forma más profesional que se puede aprender, para minimizar el impacto y consecuencias psicológicas en los implicados. Salvando las diferencias, me refiero no sólo al afectado, el más perjudicado, sino también al responsable de comunicar la noticia y al equipo que se queda. En palabras de Enrique Parada Psicólogo, consultor en crisis y emergencias,  “para quien la comunica, es una situación estresante; para el que la recibe, además de estresante puede resultar  traumática”

 

El primer paso para comunicar adecuadamente la noticia es preparar su contenido y el contexto:

  • El momento. Nunca parece ser buen momento. No obstante, para el afectado, el mejor momento será el que le permita contar de manera inmediata y continuada con uno de los mayores elementos de apoyo psicológico: el apoyo social (su familia, amigos, compañeros…). De este modo, el momento no será el mismo para todos y dependerá de cuándo y quien vaya a prestarle ese apoyo. Para algunos puede ser un lunes o martes, así  la persona despedida tiene la oportunidad de regresar a su lugar de trabajo para hablar con sus compañeros acerca de su despido y no pasar todo el fin de semana pensando en la razón de lo sucedido.  Para otros será mejor al final de la jornada y en el día previo al fin de semana, para que quienes trabajan de lunes a viernes le puedan facilitar mejor el apoyo y el asentamiento emocional de la mala noticia. Elegir el momento adecuado, demuestra que a la empresa le interesa el empleado.

También es importante que el responsable de comunicarlo revise su agenda y se asegure de permanecer el tiempo adecuado y evitar el “comunicar y quitarse del medio” para huir cuanto antes de la desagradable situación.

  • El lugar. Uno que proporcione intimidad, un despacho o una sala de reuniones. Al recibir la noticia, el profesional puede tener reacciones que no quiera mostrar al resto de compañeros.  Y que le dé a esta conversación la trascendencia que tiene, por lo que es importante evitar contextos y momentos “informales” como una cafetería, `por teléfono o en el pasillo.
  • La conversación:
  1. Céntrate lo antes posible en la noticia. Por ejemplo: “Buenos días, Marta. Siéntate por favor, te he llamado porque tengo que decirte algo importante”. Leopoldo Rodríguez Kábana, psicólogo industrial experto en outplacement  y el primero en introducirlo en España, aconseja comunicar el despido en los primeros tres minutos de la reunión para que la persona pueda expresar su malestar y cuestionar el porqué de su despido.
  2. Comunica de manera clara las razones objetivas de la decisión adoptada.  Las mismas razones no deben  argumentarse, ni siquiera deben discutirse de manera que puedan dar la falsa esperanza de que se reconsiderará la decisión.
  3. No realices ningún comentario que juzgue o que se refiera a los rasgos personales o hábitos del individuo. Adoptar una actitud de respeto a su dignidad personal y profesional le ayudará a conservar su autoestima y confianza.
  4. No mantengas una actitud  defensiva, ni te sientas obligado a convencer a la persona de que el despido es justo y evita comentarios como “sé cómo se siente “estoy seguro de que encontrará un trabajo enseguida” …
  5. Utiliza de manera discreta palabras de pesar por la decisión.
  6. Respeta los momentos de silencio durante el diálogo, practica la escucha empática.
  • Cuida la forma o el lenguaje corporal. Tan importante es cuidar lo que se dice, como el cómo se dice. Muestra una actitud corporal de interés y gestos de escucha activa y empática ante los comentarios y preguntas de la persona:
  1. Muestra una actitud y una expresión acorde con la trascendencia que para la persona tiene la noticia.
  2. Acompaña el gesto serio con uno de seguridad en la decisión y calma en la transmisión de la noticia.

 

Es importante saber que con el paso del tiempo, lo que los empleados realmente valoran y comentan es el respeto, la dignidad personal y el apoyo moral de cómo se les dio la mala noticia.

En el siguiente post veremos los errores más frecuentes que se deben evitar y cómo afrontar de un modo asertivo las distintas reacciones del afectado.  Saber cómo es importante pero conocer la teoría no siempre nos habilita para ponerla en práctica y pasar a la acción. El Coaching en la sociedad moderna, no solo aporta una ventaja fundamental en la comunicación, sino además permite pasar a la acción. Si quieres saber cómo, escribe desde este enlace Coachycom.

Y si te ha gustado, te animo a que lo compartas o añadas algún comentario. algo que te haya resultado útil, difícil o algún aprendizaje que quieras compartir…

Muchas gracias y ¡Hasta la próxima!

Belén San Miguel

 

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